Trade monitoring
Cadenas de valor mundiales
La estimación del comercio en función del valor añadido brinda una nueva perspectiva de la estructura de los intercambios comerciales. En la base de datos de la OCDE y la OMC sobre el comercio en términos de valor añadido (TiVA) se proporcionan datos sobre el origen del valor añadido a las exportaciones brutas. Esa información puede utilizarse para describir las corrientes comerciales que tienen lugar en el marco de las cadenas de valor mundiales. Los datos de la base de datos TiVA se basan en la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU Rev.3), que abarca todos los sectores de la economía, incluidos los sectores de los productos primarios, los productos manufacturados y los servicios.
Estructura de los acuerdos comerciales internacionales
En la Sección B hemos examinado varias razones por las que los países pueden estar interesados en cooperar entre sí en cuestiones comerciales. En esta sección ampliamos ese análisis para abordar algunas cuestiones fundamentales relativas a la configuración de los tratados, centrando la atención en dos cuestiones principales. En primer lugar, ¿cuáles son las normas básicas que debe contener un buen tratado comercial para que se puedan obtener los beneficios previstos de la cooperación? En segundo lugar, ¿de qué manera la creación de una organización (o institución) formal asegura la eficacia de las normas de un acuerdo promueve sus objetivos?
Agradecimientos
Esta publicación se realizó bajo la dirección de Hubert Escaith, Estadístico Jefe y Andreas Maurer, Jefe de la Sección de Estadísticas del Comercio Internacional. La coordinación y la producción de cuadros, gráficos y mapas fue realizada por Ninez Piezas-Jerbi, con la colaboración de Maria Borda. En la investigación estadística, la recopilación de datos y el cálculo de las estimaciones participaron Barbara d’Andrea-Adrian, Christophe Degain, Florian Eberth, Antonella Liberatore, Joscelyn Magdeleine, Yann Marcus, Ninez Piezas-Jerbi y Ying Yan.
Tour d’horizon
L’année 2002 a été une année d’intense activité pour l’Organisation mondiale du commerce. Les négociations de grande ampleur prévues dans le cadre du Programme de Doha pour le développement, lancé en novembre 2001, ont démarré pour de bon. Le Secrétariat de l’OMC a apporté son concours à ces négociations, parallèlement à ses activités courantes concernant l’examen des politiques commerciales, le règlement des différends, les accessions et la communication avec les parlementaires et la société civile. Il a assumé un rôle beaucoup plus important dans la mise en oeuvre d’activités d’assistance technique et de renforcement des capacités à l’intention des Membres de l’OMC et dans les efforts faits avec d’autres organisations internationales pour assurer la cohérence des politiques. Par ailleurs, le coup d’envoi a été donné aux préparatifs de la cinquième Conférence ministérielle de l’OMC, qui se tiendra à Cancún (Mexique) en septembre 2003.

